La ex presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Norma Piña Hernández, recibió el Premio a la Independencia Judicial, y aprovechó para dar un largo discurso sobre la importancia de la autonomía del Poder Judicial y la calidad de la justicia en sociedades modernas.
Según la ministra en retiro, la independencia judicial es “un dique imprescindible de nuestras democracias constitucionales” y cada sentencia de un juez honesto, empático y capacitado protege los derechos humanos. Todo muy bonito, sí… en teoría.
La ex presidenta de la @SCJN , Norma Piña, ganó el Premio a la Independencia Judicial.
Por supuesto que en su discurso de agradecimiento, la ministra en retiro habló de lo indispensable que es la autonomía de los juzgadores. https://t.co/Mnxi9FQ2dT pic.twitter.com/t0D38ObCgZ
— Leti RoblesdelaRosa (@letroblesrosa) October 13, 2025
Porque en la práctica, quienes la conocen bien recuerdan que no eran tan secretos sus encuentros con el líder priista Alejandro “Alito” Moreno. Reuniones a escondidas que, evidentemente, no forman parte de su discurso sobre independencia judicial.
Mientras Piña hablaba de sistemas autónomos y justicia imparcial, muchos se preguntaban si ella misma aplicó ese principio en su gestión: ¿calidad de justicia o negociaciones entre bambalinas?
El premio, celebrado en círculos jurídicos y académicos, parece más un reconocimiento a la capacidad de aparentar independencia que a la práctica real de la misma. Porque, como se ha visto, en la SCJN también hay espacio para la discreción… y para las fotos de portada que nada dicen de lo que ocurre detrás de puertas cerradas.



