Durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, se confirmó que el director del Fondo Nacional de Desastres (Fonden), José María Tapia Franco, estaba fuera de México mientras varias zonas del país enfrentaban emergencias provocadas por los fenómenos Ingrid y Manuel. Según informó el subsecretario de Gobernación y vocero del gobierno de Peña Nieto, Eduardo Sánchez, Tapia Franco fue visto bebiendo y apostando en Las Vegas y regresó a México el 16 de septiembre, cuando la tormenta tropical Manuel ya había causado graves daños en Acapulco, Guerrero.
En ese momento, la Secretaría de Gobernación explicó que se habían emitido alertas oportunas a los gobiernos estatales y municipales y que se habían desplegado protocolos de emergencia, pero el titular del Fonden no se encontraba presente para supervisar la atención a la población afectada. La falta de presencia y responsabilidad del funcionario generó críticas sobre el manejo de los recursos y la coordinación en situaciones de desastre.
El coordinador nacional de Protección Civil, Luis Felipe Puente, destacó que se emitieron 214 boletines de alerta desde el inicio de la temporada de lluvias hasta antes del impacto de Ingrid y Manuel, y que se mantuvo comunicación constante con autoridades locales para la prevención y mitigación de daños. Sin embargo, la ausencia del director del Fonden evidenció la desconexión entre los recursos disponibles y su aplicación efectiva en emergencias.
Actualmente, con la desaparición del Fonden y la implementación de partidas presupuestales directas bajo la administración de la Presidenta Claudia Sheinbaum, este tipo de irregularidades ya no se repite. La presidenta aseguró que los recursos destinados a emergencias —19 mil millones de pesos disponibles— se entregan de manera directa y controlada, garantizando que la ayuda llegue a las familias afectadas sin riesgo de mal manejo ni desviación.



