En medio de la tragedia provocada por lluvias e inundaciones en Veracruz y otros estados, el crimen organizado vuelve a disfrazarse de benefactor y se aprovecha de la catástrofe. Videos y fotos virales muestran a integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) repartiendo despensas, juguetes y recursos a comunidades afectadas, intentando ganar simpatía social mientras el Estado actúa para atender a la población.
Los narcos repartiendo despensas a los damnificados por las inundaciones.
Y la gente, que no sé si lo hicieron por necesidad o miedo (o ambas), las reciberon tranquilamente.
¿Por qué no los detuvo el ejército, igual que a Yulay?
Así se ve la normalización del narcotráfico. pic.twitter.com/1FqslmtL61
— 𖤐El Zombie II𖤐𝕏 (@DimeFred2) October 15, 2025
Expertos en seguridad señalan que estas acciones son publicidad disfrazada de ayuda humanitaria. Joaquín Silva Alvarado, exdirector de inteligencia de la Policía Federal, comenta que los cárteles buscan marcar territorio y consolidar control, aprovechando la ausencia de autoridades para fortalecerse en sus zonas de influencia. Samuel González Ruíz añade que etiquetar despensas con nombres de los grupos criminales envía un mensaje claro: sustituyen al Estado y se presentan como protectores de la gente, a cambio de lealtad y miedo.
El CJNG incluso promocionaba estas campañas en una sofisticada página web, con secciones de radio, videos, música y mapas de presencia delictiva en estados como Colima, Nayarit, Jalisco, Veracruz y Guerrero. El portal, que ya fue deshabilitado por autoridades de ciberseguridad, mostraba a Nemesio “El Mencho” Oseguera como líder espiritual y presentaba cifras de supuestos integrantes y obras públicas realizadas por el cártel.
Estos gestos “altruistas” tienen precedentes internacionales. En Italia y Brasil, grupos mafiosos y bandas de traficantes repartieron dinero y alimentos durante la pandemia, siempre con el objetivo de consolidar poder y controlar territorios, cobrando posteriormente con violencia. En México, la guerra contra el narcotráfico ha dejó más de 250 mil muertos entre 2006 y 2019, cinco veces más que en Colombia durante la época de Pablo Escobar, dejando claro que la supuesta ayuda tiene etiqueta de sangre.
Las autoridades alertan que este tipo de páginas y acciones representan ciberguerra y ciberusurpación, un nuevo frente del crimen organizado para generar terror, influencia y propaganda a través de internet. La Guardia Nacional y la Agencia de Ciberseguridad de EE. UU. ya han dado de baja más de 200 portales de este tipo, pero el mensaje es claro: el narco no solo controla calles, sino también redes, intentando reemplazar al Estado y manipular a la población.



