El caso de Gustavo Madero, exdirigente nacional y exsenador del PAN, se volvió viral al posar sonriente con su tarjeta de la Pensión del Bienestar, el programa que su partido ha intentado desmantelar desde el Congreso.
Durante años, los panistas han votado en contra de las políticas sociales impulsadas por el Expresidente Andrés Manuel López Obrador, tachándolas de “populistas” y “clientelares”. Pero cuando llega el momento de recibir el apoyo, la moral azul se diluye en un instante.
Madero no es la excepción, sino el ejemplo más reciente de una doble moral que caracteriza al panismo: critican en público lo que disfrutan en privado. Los mismos que llaman “flojos” a los beneficiarios de los programas sociales hoy extienden la mano al Gobierno de la Cuarta Transformación.


