El actor Oscar Isaac, conocido por su papel de Poe Dameron en la saga Star Wars, aseguró en una entrevista que no está tan dispuesto a trabajar con Disney tras la suspensión del conductor Jimmy Kimmel, y condicionó cualquier regreso a que la compañía no “sucumba al fascismo”. La declaración surge en el contexto de la polémica suspensión de Kimmel por comentarios críticos hacia la administración de Donald Trump, decisión que fue ampliamente criticada por artistas y figuras del entretenimiento.
Isaac señaló que estaría abierto a colaborar nuevamente con Disney “si logran arreglar las cosas y no sucumben al fascismo”, dejando claro su rechazo a prácticas de censura impulsadas por intereses políticos o económicos. Otros artistas, como Pedro Pascal, Mark Ruffalo y Olivia Rodrigo, también han condenado la medida, mientras Tatiana Maslany y Damon Lindelof han pedido cancelar sus suscripciones a servicios de Disney, como Disney+ y Hulu, como forma de protesta.
La polémica refleja la creciente presión que enfrenta Disney frente a la censura de voces críticas y su subordinación a intereses externos. La decisión de suspender a Kimmel, apoyada por la dirección de la empresa, provocó un aumento significativo en cancelaciones de sus servicios y ha abierto un debate sobre la libertad de expresión y la responsabilidad de las corporaciones mediáticas en Estados Unidos.




