El Secretario de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla Trejo, negó que la Guardia Nacional hubiera fallado en la protección del alcalde Carlos Manzo, asesinado el 1 de noviembre, y responsabilizó a las autoridades municipales por la seguridad directa del edil. Trevilla Trejo aseguró que el personal castrense contaba con preparación especializada y que, de haber sido aceptado desde el inicio por Manzo, su nivel de protección habría sido mayor.
Según la Sedena, la Guardia Nacional tenía asignada la “protección periférica”, encargándose de los recorridos y patrullajes en campo abierto, mientras que ocho elementos de la policía municipal resguardaban al alcalde directamente. El general explicó que los efectivos federales estaban armados y capacitados para enfrentar a grupos delincuenciales equipados con armas letales.
El Gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, coincidió en que la policía municipal “flexibilizó” el círculo de seguridad, y precisó que la Fiscalía General del Estado continúa con las investigaciones basadas en dictámenes periciales, sin que hasta el momento se haya detenido a algún responsable del asesinato.
Trevilla Trejo enfatizó que “el protocolo no falló, falló otro” y resaltó la necesidad de que las personas protegidas cooperen plenamente con los elementos de seguridad para garantizar la efectividad de los protocolos implementados.



