El Magistrado Rafael Guerra Álvarez llega al proceso de renovación del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México como el perfil más experimentado y con mayor respaldo interno para continuar al frente del Poder Judicial capitalino. Tras seis años de gestión, ha encabezado la modernización institucional, la transición hacia la justicia oral y la interlocución con autoridades federales para implementar el nuevo Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares.
Durante su presidencia, el Tribunal ha vivido la transformación judicial más profunda en décadas, un proceso que Guerra ha conducido con estabilidad y diálogo. Su trayectoria —formada en la UNAM, con estudios de posgrado en Barcelona y amplia experiencia jurisdiccional—, así como su reconocimiento internacional por impulsar la Red Mundial de Justicia Electoral, lo colocan como un referente en la construcción de un Poder Judicial moderno y conectado con estándares globales.
Pese a la aparición de alternativas internas, como la magistrada Rosalba Guerrero, especialistas y operadores jurídicos coinciden en que la continuidad de Guerra permitiría mantener orden y certidumbre en un momento decisivo para el Tribunal. La reciente reforma local abrió la posibilidad de su reelección, y su experiencia se considera clave para enfrentar la segunda etapa de implementación del CNPCF y garantizar que los cambios estructurales avancen sin improvisaciones ni retrocesos.
Además, Guerra ha mantenido una relación institucional respetuosa y coordinada con los gobiernos de la Cuarta Transformación, compartiendo la visión de un Poder Judicial más transparente, austero y cercano a la ciudadanía. En un contexto de grandes desafíos para la justicia en la capital, su reelección se perfila como una apuesta por la estabilidad, la experiencia y la continuidad de un proyecto que busca consolidar un sistema más eficiente y accesible para todas y todos.



