Durante más de una década, el magnate mexicano Ricardo Salinas Pliego destinó al menos 1.6 millones de dólares a campañas políticas en Estados Unidos a través de Purpose Financial Inc., filial de Grupo Elektra antes conocida como Advance America. Esta empresa, señalada por ofrecer “préstamos depredadores” a poblaciones vulnerables, se convirtió en la vía para financiar a cientos de políticos republicanos y algunos demócratas, incluyendo a legisladores que respaldaron al presidente Donald Trump.
Los registros de la Comisión Federal de Elecciones (FEC) muestran que parte de estas donaciones apoyó agendas controvertidas: desregulación bancaria, expansión de los préstamos de alto riesgo, prohibición del aborto y políticas migratorias restrictivas. Incluso políticos demócratas como Henry Cuellar recibieron fondos de Purpose Financial, y posteriormente votaron a favor de relajar regulaciones financieras.
La compra de Advance America en 2012 representó la primera gran inversión de Grupo Elektra en el mercado financiero estadounidense y permitió al conglomerado ampliar su base de clientes, especialmente entre la población hispana. Desde entonces, la filial ha generado más del 10% de los ingresos de Elektra, mientras sus prácticas financieras han sido calificadas como “tácticas agresivas y condiciones de préstamos desleales” por autoridades estadounidenses.
El financiamiento a Trump incluyó al menos 250,000 dólares destinados al Comité de Inauguración y comités de acción política vinculados al republicano, como Trump for America Inc. y Trump Victory. Otros beneficiarios fueron líderes como Kevin McCarthy, Ted Cruz, Gregg Abbott y Darrell Issa, quienes impulsaron políticas favorables a los intereses financieros del magnate mexicano.
Con estas operaciones, Salinas Pliego consolidó influencia política en Estados Unidos, respaldando a figuras clave para proteger y expandir sus negocios. Ahora queda la pregunta: ¿busca cobrar los favores políticos que él mismo sembró durante años?



