Un sondeo reciente de Global Strategy Group (GSG) y la organización Somos Votantes reveló un creciente desencanto entre los votantes latinos de Estados Unidos respecto a Donald Trump: un porcentaje significativo de ellos ahora dudaría de su decisión de haberlo apoyado.
Según la encuesta, un tercio de los latinos que votaron por Trump dicen “arrepentirse” de su voto, lo que marca un retroceso importante en el respaldo que había tenido durante elecciones anteriores.
Además, el estudio indica que la desaprobación de Trump entre latinos ya alcanza niveles muy elevados: casi dos tercios de los consultados (alrededor del 64 %) desaprueban su gestión, lo que refleja una erosión de la confianza en su agenda política.
Otro dato destacable es que el 41 % de los latinos encuestados manifiesta temor de ser arrestado por autoridades migratorias, incluso entre quienes tienen ciudadanía o estatus legal, lo que subraya la tensión y la incertidumbre que generan sus políticas.
El sondeo también señala que, aunque muchos latinos se muestran críticos, una parte confirma que aún lo votarían de nuevo: apenas un 13 % aseguró que no lo haría, y otro 9 % está indeciso. Esto sugiere que el arrepentimiento no es universal, pero sí lo suficientemente alto como para llamar la atención.
La desilusión se concentra especialmente entre jóvenes latinos (de 18 a 29 años), quienes mostraron una caída más marcada de aprobación hacia Trump; según el análisis, su perspectiva se ve afectada por el descontento económico y la falta de políticas que respondan a sus necesidades.
Este panorama plantea un desafío para el Partido Republicano: el voto latino ya no es monolítico ni seguro. El creciente arrepentimiento y desaprobación entre este grupo demográfico podría tener consecuencias relevantes en futuras elecciones, especialmente si otros partidos logran capitalizar esta frustración.


