La movilización autodenominada Generación Z, realizada el pasado 15 de noviembre y que reunió a miles de personas en el centro de la Ciudad de México, terminó en un enfrentamiento entre manifestantes y la policía capitalina que dejó decenas de heridos y múltiples detenciones.
Tras los hechos, un juez de control del Reclusorio Norte determinó vincular a proceso a tres de los detenidos por su presunta participación en delitos de robo y lesiones, mientras que cinco personas más quedaron bajo prisión preventiva en lo que se define su situación jurídica.
En total, ocho sujetos fueron presentados ante el juez durante las audiencias iniciales, luego de que la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México los imputara por diversos actos cometidos durante los disturbios. El juez calificó como legal la detención de todos ellos.
Entre los vinculados a proceso se encuentran Daniel David Rocha y José Luis Matus, a quienes se impusieron medidas cautelares de firma periódica cada 15 días, por lo que podrán llevar su proceso en libertad mientras continúan las investigaciones por robo y agresiones.
En contraste, los otros cinco detenidos solicitaron la duplicidad del término constitucional y permanecerán en prisión preventiva hasta que se realice la continuación de la audiencia donde se definirá su situación legal.
Los hechos del 15 de noviembre siguen generando debate público sobre la naturaleza y la conducción de la marcha Generación Z, así como sobre los niveles de violencia registrados durante la movilización.


