Durante unas horas, X activó la herramienta “About this account”, una función diseñada —según la propia plataforma— para aumentar la transparencia mostrando la ubicación del usuario, el método de acceso y el historial de cambios de nombre. La idea era ofrecer mayor confiabilidad, combatir cuentas falsas y dar a las comunidades información para identificar perfiles legítimos.
Pero la función reveló algo inesperado: alrededor del 95% de las cuentas que impulsaban narrativas de extrema derecha, así como mensajes de apoyo a Israel, Bukele o Milei, estaban tuiteando desde la India. En otras palabras, eran bots operando a gran escala para inflar artificialmente posturas políticas y manipular tendencias.
Minutos después de que los usuarios comenzaran a difundir capturas y análisis mostrando la procedencia masiva de estos perfiles, X deshabilitó la función sin explicación alguna, dejando más preguntas que respuestas sobre la magnitud de la red de desinformación.



