La Secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, señaló que los bloqueos de transportistas “no se entienden” a menos que haya motivaciones políticas detrás. Esto desató un debate en el Congreso y entre los partidos políticos.
La oposición en Senado y Cámara de Diputados pidió al gobierno no equivocarse, destacando que estas movilizaciones son producto de la inseguridad creciente en carreteras y no de un interés político.
Rubén Moreira, coordinador del PRI en San Lázaro, criticó que se minimice el reclamo ciudadano y aseguró que su partido acompaña las demandas de los mexicanos. Por su parte, Manuel Añorve, líder de los senadores priístas, afirmó que las protestas son un reclamo nacional, sin tintes políticos.
Desde el PAN, Héctor Saúl Téllez Hernández pidió a la Secretaría de Gobernación atender la justa demanda de transportistas, ante la violencia y los asaltos que enfrentan en caminos y autopistas del país.
En Morena, la senadora Guadalupe Chavira destacó que si existen presiones políticas deben ser exhibidas y exigió que los gobernadores se involucren en la solución de problemas locales como seguridad, agua y caminos.
El coordinador de los diputados de Morena, Ricardo Monreal, hizo un llamado al diálogo entre transportistas y el Ejecutivo para encontrar soluciones conjuntas.
La polémica sigue: ¿se trata de intereses políticos o de demandas legítimas de seguridad y justicia para los transportistas del país?



