Washington D.C. fue escenario de un incidente de alto riesgo cuando dos miembros de la Guardia Nacional fueron baleados este miércoles a menos de dos cuadras de la Casa Blanca, permaneciendo ambos en estado crítico.
Según reportes oficiales, el sospechoso fue identificado como un ciudadano afgano que ingresó a Estados Unidos en 2021. El hombre abrió fuego tras doblar una esquina y apuntar directamente a los efectivos. Otros miembros de la Guardia Nacional que se encontraban cerca escucharon los disparos y lograron neutralizar al agresor, evitando una tragedia mayor.
El presidente Donald Trump, a través de su cuenta en Truth Social, calificó el hecho como “un acto de maldad, odio y terror” y advirtió que el responsable “pagará un precio muy alto”. Las autoridades mantienen bajo custodia al sospechoso mientras continúan las investigaciones.
TIROTEO en WASHINGTON 🇺🇸 Soldados de la Guardia Nacional recibieron disparos cerca de la Casa Blanca. Cierran las inmediaciones de la Blanca y evacuaron a todos los trabajadores.- notica en desarrollo pic.twitter.com/eeUeCz9aFz
— Edward Holfman (@EdwardHolfman) November 26, 2025
En respuesta al ataque, el gobierno estadounidense suspendió temporalmente el procesamiento de solicitudes de inmigración de ciudadanos afganos, mientras el Servicio de Ciudadanía e Inmigración revisa protocolos de seguridad y verificación.
El FBI confirmó que el caso será investigado a nivel federal, prometiendo perseguir a cualquier involucrado y reforzar la seguridad en la capital del país. Las autoridades también informaron que no se registraron víctimas civiles adicionales, pero el incidente generó alarma en residentes y turistas cercanos a la zona de alto riesgo.
Expertos en seguridad destacan que ataques a fuerzas federales en áreas cercanas a la Casa Blanca son extremadamente raros y que la respuesta rápida de la Guardia Nacional evitó un potencial desastre.



