El sindicato de trabajadores de Starbucks intensificó este viernes su huelga indefinida en más de 120 tiendas de 85 ciudades de Estados Unidos, exigiendo aumentos salariales, más personal y el fin de las prácticas laborales desleales. La movilización comenzó el 13 de noviembre y se perfila como la más prolongada en la historia de la cadena de café, evidenciando el descontento de los baristas ante la negativa de la empresa a atender sus demandas.
La paralización coincide con el Black Friday, el día más lucrativo para los minoristas, y se suma a protestas similares en almacenes de Amazon en Alemania y tiendas de Zara en España. Los trabajadores buscan presionar a Starbucks en la temporada más rentable del año, mientras la compañía presume que el 99% de sus locales sigue abiertos, ignorando las condiciones laborales que llevaron a los empleados a organizarse y salir a la huelga.
Michelle Eisen, portavoz del sindicato Starbucks Workers United, denunció que la empresa —encabezada por Brian Niccol— “da rodeos y se escuda en excusas mientras explota a sus baristas”. Los trabajadores exigen salarios dignos, mejores horarios y el fin de la precarización laboral. A pesar de los intentos de mediación previos, Starbucks ha rechazado compromisos significativos, lo que ha intensificado la movilización. La huelga continúa hasta que la empresa demuestre disposición real a negociar y mejorar las condiciones de quienes sostienen su lucrativo negocio.


