El gobierno de Venezuela rechazó este sábado las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien había advertido que el espacio aéreo venezolano “permanecerá cerrado en su totalidad”. Caracas calificó el mensaje como una “amenaza colonialista” y un intento de aplicar de manera extraterritorial la jurisdicción estadounidense, insistiendo en que ninguna autoridad extranjera tiene facultad para interferir en su soberanía aérea.
En un comunicado difundido por el canciller Yván Gil, Venezuela señaló que la intención de Trump constituye un acto hostil, unilateral y arbitrario, incompatible con el Derecho Internacional, y que viola la Carta de las Naciones Unidas y las normas de la Organización de Aviación Civil Internacional. El gobierno bolivariano reafirmó que no aceptará órdenes, amenazas ni injerencias de ningún poder extranjero.
El anuncio de Trump también provocó la suspensión unilateral de los vuelos de repatriación de venezolanos desde Estados Unidos, realizados en el marco del Plan Vuelta a la Patria, mediante el cual desde febrero de este año habían llegado más de 80 vuelos a Caracas. Venezuela denunció que esta medida afecta directamente a los ciudadanos y llamó a la comunidad internacional a condenar lo que considera un acto de agresión inmoral.
Finalmente, el comunicado oficial concluye que Venezuela responderá “con dignidad, con legalidad y con toda la fuerza que otorgan el derecho internacional y el espíritu antiimperialista de nuestro pueblo”, subrayando su compromiso con la defensa de la soberanía nacional y la seguridad de su espacio aéreo.


