El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, acusó este domingo a las fuerzas militares de Estados Unidos de haber “ejecutado” a ciudadanos venezolanos durante recientes bombardeos en el mar Caribe. Las declaraciones se dieron tras un encuentro con familiares de las víctimas, en el que anunció que el Parlamento celebrará una sesión extraordinaria para conformar una comisión especial que investigue los hechos.
La denuncia surge luego de que The Washington Post publicara que el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, habría dado la orden verbal de “matarlos a todos” durante el primer ataque contra una embarcación que Washington calificó como “narcolancha” el pasado 2 de septiembre. De acuerdo con fuentes citadas por el medio, la embarcación fue bombardeada mientras era monitoreada por un dron, y cuando el humo se disipó y se detectó a dos sobrevivientes, un segundo ataque fue ordenado para cumplir las instrucciones. Ambos hombres murieron al instante.
Un operativo militar bajo creciente escrutinio
Desde agosto, Estados Unidos mantiene un despliegue militar frente a las costas venezolanas que justifica como parte de su estrategia antidrogas. A esta presencia se sumó la operación Lanza del Sur, cuyo objetivo declarado es “eliminar a narcoterroristas” en el hemisferio y “proteger” a EE.UU. de la creciente crisis por el consumo de drogas.
Sin embargo, en el marco de estas acciones se han ejecutado bombardeos letales contra presuntas embarcaciones de narcotráfico, dejando más de 70 muertos sin que existan evidencias sólidas de que las víctimas estuvieran relacionadas con actividades ilícitas.
A esto se suma una escalada en la presión política: Washington ha acusado —sin presentar pruebas— al presidente Nicolás Maduro de encabezar un cártel de narcotráfico y ha duplicado la recompensa por su captura.
Caracas denuncia un intento de desestabilización
El gobierno venezolano sostiene que la campaña militar estadounidense busca un “cambio de régimen” para apropiarse de los enormes recursos petroleros y gasísticos del país. Maduro ha insistido en que la narrativa del narcotráfico carece de sustento, apoyándose en datos de organismos internacionales como la ONU y la propia DEA, que indican que más del 80% de las drogas que llegan a Estados Unidos circula por la ruta del Pacífico, no por el Caribe.



