El gobierno federal dio luz verde a la reforma que reducirá gradualmente la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas. La iniciativa fue presentada por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y responde a un acuerdo entre gobierno, empresarios, sindicatos y sociedad civil.
El plan de implementación prevé una disminución progresiva de dos horas por año, comenzando en 2027, hasta alcanzar las 40 horas a más tardar en enero de 2030. Bajo este esquema, la semana laboral quedará en 46 horas en 2027, 44 en 2028, 42 en 2029 y finalmente 40 en 2030.
La STPS aseguró que la transición no implicará recortes salariales ni pérdidas de prestaciones; los trabajadores mantendrán sus ingresos y beneficios actuales durante todo el proceso.
El cambio, que dependerá de la aprobación legislativa, busca mejorar la calidad de vida, favorecer el equilibrio entre trabajo y descanso, y promover un entorno laboral más justo y productivo para millones de personas en el país.


