El Diputado federal Ulises Mejía Haro afirmó que la minuta para expedir la Ley de Desarrollo Sustentable de la Cafeticultura representa un avance decisivo para fortalecer a uno de los sectores agrícolas más emblemáticos de México. De acuerdo con el legislador, la nueva legislación reconoce al café como un producto básico y estratégico para la seguridad y la soberanía alimentaria, un paso que reivindica el valor histórico, económico y cultural del grano.
Mejía Haro explicó que la iniciativa establece bases claras para elevar la calidad del café en todas las etapas de la cadena productiva, además de integrar en un solo marco normativo a las personas productoras, industrializadoras y comercializadoras. Esta articulación, subrayó, permitirá una coordinación más sólida entre todos los eslabones del sector.
“Ordenar la cadena productiva significa darle mejores herramientas a quienes trabajan la tierra y a quienes transforman el producto, para que el ingreso sea más justo y sostenible”, destacó.
Comisión Nacional y Sistema de Información: ejes de la nueva política cafetalera
La minuta contempla la creación de la Comisión Nacional para el Desarrollo de la Cafeticultura Mexicana, un espacio de participación entre autoridades, productores, academia y sector privado para proponer políticas públicas que fortalezcan al campo cafetalero.
También prevé un Sistema de Información que dará seguimiento a precios, producción y comercialización, con el propósito de tomar decisiones más precisas y oportunas en un mercado altamente dinámico.
Apoyos, sustentabilidad y certificación
La legislación incorpora medidas de apoyo económico, tecnológico y de capacitación, con el objetivo de mejorar el cultivo, la industrialización y la venta del café. Asimismo, impulsa prácticas sustentables y la certificación de café orgánico, de comercio justo y sustentable.
Este enfoque integral —explicó el diputado— permitirá que pequeñas y medianas productoras y productores enfrenten retos como el cambio climático, las plagas, la reducción de tierras productivas y la volatilidad del mercado internacional.
Más de 500 mil productores en 15 estados
Mejía subrayó que la cafeticultura involucra a más de 500 mil personas productoras en 15 estados del país, y que México posee condiciones extraordinarias —por altura, clima y suelo— para producir café de alta calidad, especialmente variedades arábicas. No obstante, advirtió que el sector enfrenta desafíos crecientes, como el aumento de temperaturas, el encarecimiento del producto a nivel internacional y el abandono de variedades de excelencia.
Una ley para defender el futuro del café mexicano
Finalmente, el diputado federal por Morena reiteró que esta nueva ley busca proteger y fortalecer a quienes hacen posible el café que se consume dentro y fuera del país.
“Si fortalecemos la producción nacional, impulsamos la innovación tecnológica y acompañamos a quienes trabajan la tierra, aseguraremos el futuro de una actividad que es económica, cultural y social para México”, subrayó.



