El Gobierno de Colombia rechazó este viernes cualquier posibilidad de operaciones militares extranjeras en su territorio, luego de las advertencias del presidente estadounidense Donald Trump, quien insinuó ataques contra países vinculados al tráfico de drogas.
La canciller Rosa Villavicencio afirmó que “ningún Estado puede realizar operaciones armadas en el territorio de otro sin su consentimiento expreso”, recordando que acciones de este tipo violan directamente la Carta de la ONU y ponen en riesgo la estabilidad internacional. Sin mencionar directamente los ataques de EE.UU., expresó su preocupación por la “normalización” de operaciones extraterritoriales que han dejado decenas de víctimas en el Caribe y el Pacífico.
Villavicencio advirtió que este precedente erosiona el orden jurídico y vulnera la idea de América Latina como una zona de paz. Señaló que ignorar los mecanismos pacíficos de resolución de controversias “debilita las bases del sistema internacional y pone en riesgo la convivencia hemisférica”.
La canciller también respaldó la postura del Presidente Gustavo Petro, quien recordó que Colombia ha enfrentado el narcotráfico y asumido los costos humanos de esa lucha, por lo que rechazó cualquier insinuación que pretenda justificar injerencias o acciones contrarias al derecho internacional.
El jueves, Petro instó a los militares colombianos a defender la soberanía incluso “con la vida”, y advirtió que cualquier ataque despertaría “al jaguar americano” del Pueblo colombiano. Las declaraciones respondieron a Trump, quien afirmó que todo país que produzca o trafique drogas hacia EE.UU. “está sujeto a ataques”.
Las amenazas ocurren en un contexto marcado por el despliegue militar estadounidense en el Caribe, bombardeos letales sin pruebas concluyentes y acusaciones sin sustento internacional contra Venezuela, hechos que han sido condenados por varios gobiernos y organismos multilaterales.




