La Cámara de Diputados aprobó en lo general la reforma a la Ley General de Salud que prohíbe totalmente los vapeadores, su publicidad y su comercialización, como parte del paquete de reformas impulsado por la Presidenta Claudia Sheinbaum para fortalecer la salud pública y cerrar vacíos que habían permitido el avance de estos productos entre niñas, niños y adolescentes.
Con 324 votos a favor —de Morena, PT y PVEM— y 129 en contra —de PRI, PAN y MC—, el Pleno avaló el dictamen que también fortalece la compra consolidada de medicamentos, amplía facultades de Cofepris y moderniza el sistema sanitario nacional.
Uno de los puntos que más debate generó fue la supuesta penalización a consumidores. La oposición acusó que la reforma podría derivar en penas de uno a ocho años de prisión para quienes posean o adquieran vapeadores. Morena respondió que se trata de una interpretación falsa y adelantó que presentará una reserva para precisar que no se castigará a usuarios, sino únicamente a quienes comercien con estos dispositivos.
El morenista Pedro Zenteno, Presidente de la Comisión de Salud, afirmó que la prohibición busca “proteger a la niñez frente a productos nocivos diseñados para enganchar a menores”, y recordó que los vapeadores han explotado vacíos regulatorios con publicidad engañosa que sugiere inocuidad.
La oposición alegó que la prohibición podría incentivar el mercado negro; sin embargo, la mayoría legislativa defendió que la reforma corrige la falta de controles y previene abusos del mercado ilegal que antes operaba sin regulación, mientras fortalece la producción nacional de insumos médicos, la planeación de infraestructura en salud y la actualización del control de sustancias.
La discusión continuará en lo particular, donde Morena buscará cerrar el paso a interpretaciones que pretendan distorsionar el sentido de la reforma.




