El presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, afirmó que no descarta una intervención militar en Venezuela, asegurando que el gobernante venezolano Nicolás Maduro “tiene los días contados”.
En una entrevista con el medio internacional Politico, Trump evitó confirmar con claridad un posible despliegue de tropas de tierra, diciendo simplemente “no comento eso” al referirse a una eventual estrategia militar.
El mandatario estadounidense justificó su postura con acusaciones hacia Caracas: aseguró que el régimen venezolano habría enviado a Estados Unidos a personas vinculadas al narcotráfico, provenientes de prisiones o instituciones psiquiátricas. Además, vinculó estos movimientos a organizaciones criminales que, según su administración, operan bajo el amparo del Estado.
Las declaraciones llegan en medio de la operación militar Lanza del Sur, lanzada por Estados Unidos con el objetivo de combatir el narcotráfico y el “narcoterrorismo” en el hemisferio occidental. Como parte de esta operación, se desplegó el portaaviones USS Gerald R. Ford en aguas caribeñas junto con decenas de buques y aeronaves, y miles de efectivos: una muestra del aumento de la presión militar sobre Venezuela.
Washington afirma que estas acciones pretenden “proteger al pueblo venezolano” y garantizar la seguridad de Estados Unidos, especialmente ante la supuesta expansión de redes delictivas. Trump aludió también al influjo de migración vinculada al crimen como parte de sus argumentos.
Por su parte, el gobierno venezolano ha calificado la operación como una “escalada guerrerista” e incrementó su propia movilización militar, anunciando una defensa contundente ante cualquier agresión directa.


