Brasil concluyó este viernes su presidencia rotativa de los BRICS y entregó la estafeta a India, tras un año marcado por la defensa del multilateralismo en un contexto global complejo, atravesado por tensiones comerciales y conflictos geopolíticos. Así lo destacó el embajador brasileño Mauricio Lyrio, representante del país ante el bloque, durante el cierre de los trabajos en Río de Janeiro.
Durante su liderazgo, Brasil —la mayor economía de América Latina— impulsó una agenda centrada en seis áreas clave: cooperación global en salud, cambio climático, comercio e inversión, arquitectura multilateral para la paz y la seguridad, gobernanza de la inteligencia artificial y fortalecimiento institucional. El canciller brasileño Mauro Vieira subrayó que uno de los principales retos del grupo es traducir el diálogo político en beneficios tangibles para la vida cotidiana de las personas.
Al asumir la presidencia, el canciller de India, Sudhakar Dalela, aseguró que su país dará continuidad a los avances logrados por Brasil y mantendrá el impulso del bloque bajo los principios de continuidad, consolidación y consenso, adaptándose a los cambios del escenario internacional y a las prioridades del Sur Global. India estructurará su liderazgo en cuatro pilares: resiliencia, innovación, cooperación y sostenibilidad.
Entre los temas que tendrán continuidad se encuentran la cooperación para enfrentar desastres climáticos, el uso equitativo de la inteligencia artificial, el intercambio científico y la discusión sobre una gobernanza global más inclusiva, incluida la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU. Actualmente, los BRICS agrupan a 11 países miembros y 10 Estados socios, y representan 36% del PIB mundial y 45% de la población global, consolidándose como un bloque clave en el equilibrio económico internacional.




