El Gobierno de China reclamó formalmente a México por el aumento de aranceles a productos asiáticos, mientras que Corea del Sur advirtió que podría responder de manera similar. Sin embargo, la Presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que estas medidas “no están dirigidas a China”, sino a países sin Tratado de Libre Comercio con México. Durante la conferencia matutina, insistió en que la actualización arancelaria responde a una estrategia económica, no geopolítica.
Sheinbaum explicó que la propuesta inicial fue modificada tras mesas de trabajo con empresarios nacionales e internacionales, quienes alertaron que un incremento excesivo podría encarecer productos para los consumidores y afectar presupuestos del sector privado para 2026. La Presidenta subrayó que el objetivo central es fortalecer la producción nacional mediante el llamado Plan México, buscando reducir la dependencia de insumos importados.
Diversos especialistas, no obstante, advierten riesgos. Analistas en comercio internacional consideran que el ajuste podría elevar precios y provocar presiones inflacionarias, especialmente porque China representa casi la mitad de las importaciones procedentes de países sin TLC. Brasil, Vietnam e India también resultarán afectados por las medidas. Empresas mexicanas podrían verse obligadas a replantear presupuestos y operaciones a partir de 2026.
Por su parte, el Secretario de Economía, Marcelo Ebrard, defendió la postura del Gobierno al señalar que muchas compañías chinas bajan artificialmente sus precios con apoyo del Estado, lo que justificaría los nuevos aranceles como una medida de “equilibrio comercial” y no de confrontación diplomática. Los ajustes entrarán en vigor después de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.




