Irán anunció la incautación de un buque extranjero en el mar de Omán, al que acusa de transportar combustible de contrabando, en un nuevo operativo realizado en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo.
De acuerdo con autoridades judiciales de la provincia iraní de Hormuz, la embarcación fue detenida por fuerzas navales tras detectarse actividades irregulares vinculadas al tráfico ilegal de hidrocarburos, una práctica que Teherán asegura combatir de manera constante.
Las autoridades señalaron que el buque transportaba alrededor de seis millones de litros de diésel, presuntamente destinados a ser vendidos fuera del país de manera ilegal, aprovechando los bajos precios del combustible subsidiado en Irán.
Hasta el momento, no se ha revelado la nacionalidad del barco ni de su tripulación, ni el destino final de la carga incautada. El caso quedó bajo investigación judicial, mientras el buque permanece retenido en aguas iraníes.
Este aseguramiento se suma a otras incautaciones recientes realizadas por Irán en el mar de Omán y el golfo Pérsico, regiones clave para el comercio energético global y frecuentemente marcadas por tensiones geopolíticas.
Las autoridades iraníes sostienen que el contrabando de combustible representa un grave daño económico para el país y han advertido que continuarán con operativos navales y judiciales para frenar estas redes ilícitas en aguas estratégicas.


