La cultura vuelve a colocarse en el centro de la agenda pública con el Presupuesto de Egresos de la Federación 2026, que destina casi 10 mil 500 millones de pesos al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y al Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), dos de las principales instituciones encargadas de preservar y difundir el patrimonio cultural del país.
De acuerdo con el calendario presupuestal publicado en el Diario Oficial de la Federación, el INAH contará con una asignación de 5 mil 551 millones de pesos, recursos que permitirán fortalecer labores de investigación, conservación y restauración de zonas arqueológicas, monumentos históricos y acervos culturales en distintas regiones del país.
Por su parte, el INBAL recibirá 4 mil 928 millones de pesos, monto que será destinado a impulsar las artes visuales, escénicas y literarias, así como a fortalecer la operación de museos, escuelas artísticas y programas de formación cultural, considerados pilares del desarrollo cultural nacional.
En conjunto, ambas instituciones concentrarán una parte sustancial del presupuesto cultural federal, lo que refleja un cambio de enfoque hacia la atención de un sector que durante años enfrentó limitaciones financieras y rezagos operativos. Las autoridades culturales han señalado que estos recursos buscan garantizar la continuidad de proyectos estratégicos y mejorar las condiciones de trabajo en el sector.
El presupuesto total de la Secretaría de Cultura para 2026 asciende a más de 15 mil millones de pesos, los cuales se distribuirán entre órganos desconcentrados, organismos descentralizados y diversos programas culturales. La publicación del calendario presupuestal tiene como objetivo transparentar el uso de los recursos y facilitar la planeación de actividades a lo largo del año.
Este reforzamiento presupuestal ocurre en un contexto en el que especialistas y comunidades culturales han insistido en la necesidad de reconocer a la cultura como un derecho y como un eje fundamental para la cohesión social. Con la asignación aprobada para 2026, el gobierno federal busca atender estas demandas y consolidar una política cultural con mayor alcance y estabilidad.




