En medio de un escenario internacional marcado por disputas comerciales y reacomodos geopolíticos, China manifestó su intención de ampliar y consolidar su relación con América Latina y el Caribe, a la que considera una región clave para la cooperación global en los próximos años.
El gobierno chino planteó que su acercamiento con los países latinoamericanos se sustenta en principios de cooperación práctica, respeto a la soberanía y beneficios compartidos, alejándose de esquemas tradicionales de dependencia. En este marco, destacó que la región ocupa un lugar cada vez más relevante en su política exterior.
Entre las áreas prioritarias de colaboración se encuentran el desarrollo de infraestructura, la transición energética, la innovación tecnológica, la producción agrícola y el fortalecimiento de los sistemas de salud. Asimismo, se busca ampliar los intercambios académicos, científicos y culturales como parte de una relación de largo plazo.
China también subrayó la importancia de fortalecer los mecanismos multilaterales y la cooperación entre países del Sur Global, al considerar que estos espacios permiten equilibrar las asimetrías del sistema internacional y enfrentar de manera conjunta desafíos como el cambio climático y la desigualdad.
Finalmente, Beijing reiteró su disposición a trabajar con los gobiernos de América Latina y el Caribe para construir un orden internacional más inclusivo, en el que las economías emergentes tengan mayor participación en la toma de decisiones globales y en la definición de las reglas económicas y financieras.




