El gobierno de Honduras elevó ante instancias internacionales una denuncia formal por presunta injerencia del gobierno de Estados Unidos en las elecciones presidenciales celebradas a finales de noviembre, un proceso que continúa sin resultados oficiales definitivos y que ha generado alta tensión política en el país.
A través de Notas Oficiales, la Cancillería hondureña informó que, por instrucción de la presidenta saliente Xiomara Castro, se enviaron comunicaciones a organismos multilaterales y gobiernos de la región para exponer lo que califican como interferencias externas, fallas graves en el sistema electoral y un clima de intimidación previo a la jornada electoral.
El vicecanciller Gerardo Torres Zelaya detalló que las misivas fueron dirigidas, entre otros destinatarios, al secretario general de la ONU, António Guterres; al secretario general de la OEA, Albert Ramdin; al Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk; así como a la Presidencia Pro Tempore de la CELAC, autoridades de Colombia, Panamá, la Asociación de Estados del Caribe y al presidente del Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra.
De acuerdo con el gobierno hondureño, la denuncia incluye señalamientos por presiones externas, amenazas atribuidas a grupos criminales contra la población y el colapso del sistema de transmisión y divulgación de resultados, factores que —afirman— vulneraron la integridad del proceso electoral.
La postura oficial se da días después de que la propia Xiomara Castro acusara públicamente al presidente estadounidense Donald Trump de violar la soberanía hondureña al pronunciarse sobre los comicios. La mandataria sostuvo que dichas acciones atentaron contra el principio constitucional que establece que la soberanía reside exclusivamente en el pueblo.
Castro había anticipado que su gobierno llevaría el caso ante organismos internacionales, al considerar que las acciones del mandatario estadounidense —quien pidió abiertamente el voto para el candidato del conservador Partido Nacional, Nasry Asfura— constituyen un “golpe electoral”. Según la denuncia, Trump incluso habría advertido sobre consecuencias para Honduras si el electorado respaldaba al Partido Libre.
Mientras continúa el conteo de votos, Asfura encabeza los resultados preliminares con 40.53%, seguido de Salvador Nasralla con 39.1%, quien ha denunciado presunto fraude. En tercer lugar se ubica la candidata oficialista, con 19.30% de los sufragios.
La situación mantiene en vilo al país centroamericano, en medio de acusaciones cruzadas, reclamos de soberanía y la atención de la comunidad internacional sobre el desenlace del proceso electoral.




