Ixtapa-Zihuatanejo es uno de los proyectos turísticos más emblemáticos de México gracias a su origen en una planeación maestra, una historia que fue recordada y expuesta por Sebastián Ramírez Mendoza, Titular de Fonatur. Tras la creación de Cancún como el primer Centro Integralmente Planeado (CIP), explicó, el Fondo Nacional de Fomento al Turismo se dio a la tarea de buscar su siguiente gran proyecto en el Pacífico mexicano.
De acuerdo con Ramírez Mendoza, la elección fue la bahía de Zihuatanejo, un lugar que ya contaba con un fuerte encanto natural, identidad comunitaria y tradición pesquera. A partir de ahí se concibió un desarrollo turístico con una lógica clara y diferenciada: Ixtapa como un polo moderno, con hoteles de clase mundial, campos de golf e infraestructura diseñada al detalle; y Zihuatanejo como un espacio destinado a preservar su esencia, autenticidad y vida tradicional.
Esta visión de planeación, señaló el titular de Fonatur, permitió que ambos destinos crecieran de manera complementaria, combinando desarrollo turístico, orden territorial y respeto por la identidad local, convirtiendo a Ixtapa-Zihuatanejo en un referente nacional de turismo planificado con visión de largo plazo.




