Tras el mensaje de intimidación dirigido a las personas migrantes emitido la noche del martes por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo manifestó su desacuerdo con dicha postura y rechazó que la frontera entre México y la Unión Americana sea una de las más inseguras del mundo.
Cuestionada sobre los señalamientos del mandatario estadounidense, la jefa del Ejecutivo federal criticó que Trump haya retomado un discurso que criminaliza a la población migrante, al advertir que ese tipo de narrativas ignoran tanto la historia como la realidad económica de Estados Unidos.
“No estamos de acuerdo”, subrayó Sheinbaum, al recordar que la nación vecina se construyó a partir de la migración y que su desarrollo económico no puede entenderse sin la contribución de millones de personas provenientes de distintas regiones del mundo, entre ellas una amplia comunidad de origen mexicano.
La Mandataria sostuvo que la mejor manera de reducir los flujos migratorios no es mediante amenazas ni estigmatización, sino a través de la cooperación para el desarrollo entre los países de origen, tránsito y destino. En ese contexto, destacó que las políticas impulsadas por los gobiernos de la Cuarta Transformación han tenido efectos concretos en la disminución de la migración de connacionales.
Señaló que el aumento al salario mínimo, así como la implementación de programas sociales y de bienestar, contribuyeron a reducir la migración de mexicanas y mexicanos, una tendencia que comenzó a observarse desde el sexenio del Expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Sheinbaum precisó que el incremento registrado en los flujos migratorios en años recientes corresponde, en su mayoría, a personas provenientes de otras naciones —no sólo de Centroamérica— que utilizan a México como país de tránsito con destino a Estados Unidos.
Asimismo, la presidenta defendió la relevancia económica de la comunidad mexicana en territorio estadounidense, particularmente en sectores estratégicos como el campo, la construcción, los servicios, la industria y la academia. Subrayó que sin la participación de las y los trabajadores mexicanos, diversas actividades productivas se verían severamente afectadas.
“La producción agrícola en California no sería lo que es sin las y los trabajadores mexicanos”, afirmó.
En cuanto a la frontera entre México y Estados Unidos —que Trump calificó como “la peor”—, Sheinbaum descartó que se trate de una de las más peligrosas del mundo y destacó su papel como una de las regiones con mayor dinamismo económico y social a nivel global.
Detalló que diariamente cruzan la frontera alrededor de un millón de personas y aproximadamente 460 mil vehículos, en ambos sentidos, flujo que está estrechamente vinculado al comercio bilateral, al tratado comercial vigente y a la profunda integración regional entre ambos países.
Finalmente, la presidenta reiteró que México mantendrá una postura firme en defensa de las personas migrantes y apostará por el diálogo y la cooperación internacional como vía para atender el fenómeno migratorio, sin recurrir a discursos de miedo o exclusión.




