Ciudad de México a 25 enero, 2026, 4: 15 hora del centro.
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Javier Milei planifica una “cumbre de derecha” con presidentes de la región para el 2026

El Presidente argentino Javier Milei proyecta para 2026 la realización de una cumbre regional que reúna a referentes de la derecha latinoamericana afines a la estrategia de alineamiento político y económico que su gobierno mantiene con el expresidente estadounidense Donald Trump, considerado el principal socio internacional de la administración libertaria.

De acuerdo con fuentes cercanas al despacho presidencial, la iniciativa —aún en una etapa preliminar— busca consolidar un espacio de coordinación entre líderes que comparten una visión liberal en lo económico y conservadora en lo político, con la intención de construir un contrapeso frente a los gobiernos que Milei y su entorno identifican como populistas en la región.

Desde la llegada del mandatario a la Casa Rosada, el avance electoral de figuras con afinidad ideológica ha fortalecido la apuesta del oficialismo por articular una red de aliados regionales que refuercen el discurso en defensa de la propiedad privada, el libre mercado y la reducción del Estado, con el objetivo de frenar la influencia de la izquierda latinoamericana.

Aunque todavía no existe una fecha definida, el gobierno argentino analiza la posibilidad de que el país sea sede del encuentro. Entre los nombres que se barajan figuran José Antonio Kast (Chile), Rodrigo Paz (Bolivia), Daniel Noboa (Ecuador) y Santiago Peña (Paraguay). También se menciona la eventual participación del presidente salvadoreño Nayib Bukele, con quien Milei mantiene una relación cercana, así como del peruano José Jeri.

Con varios de estos dirigentes, Milei ya sostuvo reuniones bilaterales en los últimos meses, en el marco de una estrategia destinada a posicionarse como uno de los principales referentes del bloque conservador regional y a profundizar vínculos políticos y económicos.

El entusiasmo del oficialismo se intensificó tras el reciente triunfo electoral en Chile, celebrado por el gobierno argentino como una señal de cambio de rumbo en América del Sur. Ese contexto derivó en cruces diplomáticos, particularmente con Brasil, luego de que Milei compartiera en redes sociales un mensaje en el que afirmaba que “la izquierda retrocede” y diferenciaba a los países que —según su visión— representan el progreso frente a aquellos que encarnan modelos estancados.

Durante la última Cumbre del Mercosur, celebrada el 20 de diciembre en Foz de Iguazú, Milei reforzó su postura ante la presencia del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva. En su intervención, cuestionó al gobierno venezolano de Nicolás Maduro, elogió la política exterior de Trump y planteó la necesidad de que la región abandone lo que considera estructuras comerciales obsoletas.

“La nueva Sudamérica viene desde el futuro. Dependerá de este bloque decidir si acompaña ese cambio o se aferra a modelos del pasado que ya no responden a las demandas de nuestros pueblos”, sostuvo el mandatario.

Desde la Casa Rosada aseguran que Milei se perfila como el “líder natural” de esta eventual convergencia ideológica, que no tendría un carácter institucional formal, pero sí funcionaría como un espacio de coordinación política y cultural. El proyecto, insisten, terminará de definirse a lo largo del próximo año.

El presidente argentino ya había expresado una visión similar en foros internacionales, como la reunión del Mercosur y el Foro Económico Mundial de Davos, donde destacó la necesidad de articular acciones con gobiernos y líderes afines, entre ellos Giorgia Meloni (Italia), Viktor Orbán (Hungría), Benjamín Netanyahu (Israel), Nayib Bukele (El Salvador) y Donald Trump.

Incluso, según fuentes del entorno presidencial, se exploró la posibilidad de crear una suerte de “Liga Conservadora” internacional, inspirada en la histórica Liga de las Naciones, con el objetivo de coordinar la llamada batalla cultural en defensa del capitalismo, la libertad económica y la propiedad privada. Aunque esa iniciativa no prosperó, la idea de una cumbre regional sigue vigente en la agenda libertaria.

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