En seguimiento al reciente descarrilamiento del Tren Interoceánico ocurrido en Oaxaca el pasado 28 de diciembre —que dejó al menos 13 personas fallecidas y decenas de heridos— el Gobierno de México anunció que solicitará una certificación internacional de seguridad para la vía ferroviaria antes de reanudar el transporte de pasajeros.
Durante la conferencia matutina de este martes, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo señaló que, aunque el corredor ya contaba con certificaciones previas, ahora se buscará la “mejor certificadora internacional” para evaluar de forma externa las condiciones de la infraestructura y las locomotoras. La intención es garantizar que la ruta se encuentre en óptimas condiciones y que las recomendaciones de seguridad que emita la entidad externa sean tomadas en cuenta antes de reactivar operaciones.
Sheinbaum explicó que la Secretaría de Marina —responsable de operar el Corredor Interoceánico— coordinará este proceso con la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario, con el objetivo de reforzar los estándares de seguridad y confianza pública en el proyecto.
La Mandataria federal subrayó que la certificación externa será clave especialmente para el transporte de pasajeros, y que cualquier recomendación técnica sobre modificaciones en la vía, curvas o protocolos será considerada e implementada.
Por su parte, las autoridades también han iniciado revisiones más exhaustivas de las otras rutas del Tren Interoceánico y se mantiene una investigación técnica encabezada por la Fiscalía General de la República para determinar las causas del accidente y establecer responsabilidades, en coordinación con expertos nacionales y, de ser necesario, especialistas externos.
El Tren Interoceánico forma parte del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, una estrategia de infraestructura que busca conectar los océanos Pacífico y Atlántico mediante una red multimodal de transporte con potencial para impulsar el comercio y el desarrollo regional.




