Ciudad de México a 25 enero, 2026, 2: 52 hora del centro.
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La “paz” de Trump: más bombardeos, más guerras en 2025

El segundo mandato de Donald Trump ha estado marcado por una intensificación sin precedentes de las operaciones militares estadounidenses en distintas regiones del mundo. Bajo la narrativa de la “paz a través de la fuerza”, la Casa Blanca ha multiplicado los bombardeos, ampliado los teatros de guerra y reducido los márgenes diplomáticos, con consecuencias humanitarias y geopolíticas de gran alcance.

Yemen: la “Operación Jinete Duro”

En marzo, Washington lanzó la denominada Operación Jinete Duro contra posiciones de los hutíes en Yemen. Durante casi dos meses, Estados Unidos mantuvo ataques constantes por aire y mar. El 18 de abril, Trump ordenó el bombardeo del puerto de Ras Isa, en el oeste del país, bajo control hutí. El Comando Central (Centcom) justificó la acción al señalar que la infraestructura era utilizada para financiar operaciones militares mediante el suministro de combustible.

Pese a que Washington aseguró que no se trataba de un ataque contra civiles, autoridades sanitarias yemeníes reportaron al menos 33 personas muertas y 80 heridas. Ese mismo día, el liderazgo hutí denunció que Yemen había sido bombardeado más de 900 veces en un solo mes. El 6 de mayo, Trump anunció el cese de los ataques, al asegurar que el grupo había “capitulado”.

Irán: el “Martillo de Medianoche”

El 21 de junio, en el marco de la guerra de 12 días entre Israel e Irán, Trump anunció un “ataque exitoso” contra tres instalaciones nucleares iraníes: Fordo, Natanz e Isfahán. La operación fue bautizada como Martillo de Medianoche. El mandatario afirmó que las plantas quedaron “totalmente destruidas” y amenazó con ataques mayores si Teherán no aceptaba un nuevo acuerdo nuclear.

Irán respondió que las instalaciones habían sido evacuadas y que los daños fueron parciales. Expertos internacionales pusieron en duda la efectividad del bombardeo, al señalar que, en el mejor de los casos, el programa nuclear iraní solo habría sido retrasado. Teherán insiste en que su desarrollo nuclear tiene fines pacíficos.

La presión continúa. De acuerdo con Axios, Trump y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, discutieron esta semana la posibilidad de nuevos ataques en 2026, incluyendo una “segunda ronda” de bombardeos si Washington considera que Irán intenta reconstituir su programa nuclear.

Somalia: una ofensiva multiplicada

En África, los ataques aéreos estadounidenses en Somalia se multiplicaron por diez. El Comando Africano (Africom) confirmó más de 100 bombardeos en 2025, frente a los apenas 10 registrados en 2024. A finales de noviembre, fuerzas estadounidenses participaron en un ataque aéreo y en enfrentamientos prolongados contra presuntos integrantes del Estado Islámico en el norte del país, en coordinación con el gobierno somalí.

Trump endureció su retórica y calificó a Somalia como un país “fuera de control”, justificando así la expansión de la ofensiva militar.

Siria: la “Operación Ojo de Halcón”

A mediados de diciembre, Estados Unidos lanzó un ataque masivo contra más de 70 objetivos del Estado Islámico en Siria, como represalia por el asesinato de dos militares y un intérprete estadounidenses. El secretario de Guerra, Pete Hegseth, confirmó el inicio de la Operación Ojo de Halcón, a la que describió como “una declaración de venganza”, no como el inicio de una guerra abierta.

Nigeria: un “regalo de Navidad”

En plena temporada navideña, Washington ejecutó bombardeos contra presuntos miembros del Estado Islámico en el estado de Sokoto, Nigeria, con el consentimiento del gobierno local. Trump calificó la ofensiva como un “regalo de Navidad”, mientras Hegseth advirtió que “habrá más” ataques. Las autoridades nigerianas afirmaron que la operación tuvo fines exclusivamente antiterroristas.

Venezuela: del narcotráfico al asedio

En el Caribe y el Pacífico, la creciente presencia militar estadounidense ha derivado en ataques contra embarcaciones acusadas de narcotráfico, sin que Washington haya presentado pruebas públicas concluyentes. Desde septiembre, más de 30 bombardeos contra pequeñas lanchas han dejado más de 105 personas muertas, según cifras oficiales de Estados Unidos.

Aunque no se ha precisado la ubicación exacta ni la procedencia de las embarcaciones, Caracas denunció una campaña de hostigamiento y apropiación ilegal de recursos energéticos. Estados Unidos incautó al menos dos buques petroleros venezolanos, hechos que el gobierno de Nicolás Maduro calificó como “robo” y piratería internacional.

El último ataque, según el Comando Sur, ocurrió el martes 30 de diciembre, cuando fuerzas estadounidenses bombardearon tres embarcaciones sospechosas de narcotráfico que viajaban en convoy en aguas internacionales.

Ante esta escalada, el Consejo de Seguridad de la ONU celebró una sesión de emergencia a petición de Venezuela. Rusia, China, Colombia, Brasil, México, Nicaragua y Cuba respaldaron la denuncia de Caracas, que acusó a Washington de impulsar una estrategia de “recolonización” regional.

En 2025, la promesa de “paz” de Donald Trump se ha traducido, en los hechos, en una expansión global del uso de la fuerza militar, con un impacto que sigue reconfigurando el tablero internacional.

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