China y Brasil encabezan una iniciativa estratégica para desplegar cerca de 45 mil millas de cables submarinos destinados a interconectar a los países del bloque BRICS —Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica— sin depender de infraestructura ubicada en Estados Unidos o Europa.
De acuerdo con la información difundida, el proyecto busca crear una red de comunicación más segura y autónoma, permitiendo que el tráfico internacional de datos entre estas economías circule por rutas propias, fuera de sistemas dominados por tecnologías occidentales. La medida apunta a reducir vulnerabilidades asociadas al espionaje, posibles bloqueos políticos o interferencias externas en un contexto de creciente competencia geopolítica y tecnológica.
La propuesta se inscribe en los esfuerzos de los BRICS por fortalecer su soberanía digital y diversificar la arquitectura global de internet, hoy concentrada en gran medida en nodos, cables y centros de datos bajo jurisdicción de potencias occidentales. Analistas señalan que el control de la infraestructura física de datos se ha convertido en un activo estratégico, comparable a la energía o las rutas comerciales.
Aunque no se han detallado calendarios, financiamiento ni trazados específicos, el liderazgo conjunto de China y Brasil subraya la intención del bloque de avanzar en proyectos de integración tecnológica que acompañen su cooperación económica y política. De concretarse, la red podría redefinir flujos de datos entre los BRICS y alterar el equilibrio de la gobernanza digital global.




