En el marco del proceso judicial contra Nicolás Maduro Moros en Estados Unidos, testigos que han comenzado a declarar en Nueva York aseguran que será presentada evidencia “contundente” para sostener que, durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, México habría sido utilizado como principal receptor de cocaína presuntamente vinculada al llamado “Cártel de los Soles”.
Según los testimonios referidos ante la corte, el supuesto trasiego de droga habría operado mediante un puente aéreo y marítimo entre Venezuela y México, el cual —afirman— habría funcionado gracias a una “omisión deliberada” de altas autoridades mexicanas, permitiendo que los cargamentos avanzaran posteriormente hacia la frontera norte.
Estas declaraciones forman parte de la narrativa que la fiscalía estadounidense intenta construir dentro del juicio; sin embargo, hasta ahora no se han presentado pruebas públicas verificables ni resoluciones judiciales que respalden de manera concluyente los señalamientos expuestos por los testigos.
El señalamiento ha sido retomado por sectores de la derecha mexicana, entre ellos Simón Levy, quien durante años difundió como hecho probado la versión de que Maduro encabezaba un cártel formal. No obstante, el propio Departamento de Justicia de Estados Unidos se distanció recientemente de esa afirmación, al dejar de describir al “Cártel de los Soles” como una organización criminal estructurada.
El contraste ha generado confusión y contradicciones en el discurso opositor: mientras por un lado se desinfla la acusación central contra Maduro, por otro se intenta revivir el libreto del “narcoestado”, ahora trasladando el foco hacia México y el gobierno anterior, pese al viraje oficial en Washington.
Analistas advierten que estos señalamientos se inscriben en una disputa política y geopolítica, donde acusaciones no probadas se usan como herramienta de presión mediática y diplomática. En ese escenario, Simón Levy queda exhibido al haber amplificado una acusación que Estados Unidos ya retiró, dejando a la derecha ante el dilema de sostener un relato que se contradice con los hechos más recientes.




