Luego de más de un año de tensiones diplomáticas, amenazas veladas y fuertes críticas mutuas, los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y de Colombia, Gustavo Petro, sostuvieron su primera conversación directa, la cual derivó en el anuncio de una próxima reunión en la Casa Blanca.
El contacto entre ambos mandatarios se dio a través de una llamada telefónica que se extendió por aproximadamente una hora, en la que abordaron principalmente el tema del narcotráfico, eje central de los desencuentros bilaterales. Tras la conversación, Trump publicó en redes sociales que fue “un honor” hablar con el presidente colombiano y confirmó que Petro será recibido en Washington, aunque sin precisar la fecha.
Petro dio a conocer el contenido de la llamada durante un acto público en la Plaza de Bolívar, en Bogotá, ante cerca de 50 mil personas. Ahí afirmó que uno de los acuerdos centrales fue restablecer la comunicación directa entre las cancillerías y las presidencias de ambos países. “si no se dialoga, hay guerra”, advirtió el mandatario colombiano.
El presidente también informó que su canciller, Yolanda Villavicencio, y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ya trabajan en los trámites diplomáticos para concretar la visita. Cabe recordar que Estados Unidos había restringido el ingreso de Petro a su territorio tras la manifestación que encabezó en Nueva York, en septiembre pasado, en respaldo al pueblo palestino.
Durante su mensaje, Petro responsabilizó a sectores políticos vinculados al narcotráfico de haber deteriorado la relación bilateral y señaló directamente al expresidente Álvaro Uribe Vélez. “Quienes afectaron la relación entre Colombia y Estados Unidos fueron políticos narcotraficantes que buscan sembrar violencia”, afirmó.
El mandatario colombiano subrayó que el restablecimiento del diálogo es el aspecto más positivo del acercamiento y acusó a la derecha de haber provocado la crisis diplomática. “si tocan a Petro, tocan a Colombia y el pueblo lo sabe”, sentenció.
Petro reveló que inicialmente tenía previsto pronunciar un discurso más confrontativo durante la movilización, pero decidió modificarlo tras la llamada con Trump. “Llegaron a convencerlo de que yo era el rey de la cocaína. Trump no es bobo”, ironizó.
Asimismo, explicó que informó al presidente estadounidense sobre los avances de su estrategia contra el narcotráfico, incluyendo el aumento de incautaciones —mil toneladas el año pasado—, las extradiciones firmadas durante su gobierno y la sustitución voluntaria de cultivos, la cual, aseguró, ha sido más efectiva que la erradicación forzada con glifosato.
En materia regional, Petro indicó que habló con Trump sobre los planes de cooperación con Venezuela para realizar operaciones conjuntas contra el narcotráfico en la región del Catatumbo. Además, confirmó que sostuvo una conversación con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, a quien invitó a visitar Colombia con el objetivo de fortalecer la paz en la frontera binacional de más de 2 mil 200 kilómetros.
No obstante, la invitación abre interrogantes sobre un posible reconocimiento político al gobierno venezolano, dado que Petro no había reconocido formalmente a la administración de Nicolás Maduro tras las elecciones de julio de 2024.
Por ahora, no se ha confirmado la fecha exacta en la que el presidente colombiano viajará a Washington, aunque el anuncio de la reunión marca un giro relevante en la relación entre ambos países tras meses de confrontación diplomática.




