El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, invitó este viernes a China y Rusia a adquirir “todo el crudo venezolano gestionado por Washington que necesiten”, defendiendo el control estadounidense sobre la comercialización del petróleo de Venezuela tras la captura del presidente Nicolás Maduro y el acuerdo con el gobierno interino.
En una reunión en la Casa Blanca con directivos de grandes petroleras como Chevron, Exxon, Repsol y Eni, Trump aseguró estar “abierto a hacer negocios” y señaló que si su administración no hubiera asumido el control de las ventas, “China y Rusia lo habrían hecho primero”, en referencia a la influencia de esos países en la industria energética venezolana.
El mandatario también instó a las compañías a ir más allá de simples renovaciones y “construir instalaciones completamente nuevas” en Venezuela, con el objetivo de revitalizar una industria petrolera que considera severamente deteriorada, y reafirmó que su Gobierno facilitará la participación de empresas estadounidenses y aliadas en este proceso.




