Los líderes políticos de Groenlandia emitieron un comunicado conjunto en el que rechazaron las reiteradas amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y defendieron la soberanía de la isla ártica, así como el derecho de su población a decidir libremente su futuro.
Los cinco partidos con representación en el Parlamento groenlandés coincidieron en que Groenlandia es una nación con autogobierno y que, aunque mantiene cooperación con Estados Unidos y otros países occidentales, cualquier relación debe basarse en el respeto mutuo y no en presiones o imposiciones externas. Subrayaron que el futuro del territorio solo puede ser definido por su propio pueblo.
En su pronunciamiento, las fuerzas políticas dejaron claro que no desean ser estadounidenses ni daneses, sino conservar su identidad y autodeterminación como groenlandeses. Señalaron que la historia colonial de la isla refuerza su rechazo a cualquier intento de control o dominación por parte de potencias extranjeras.
El posicionamiento se dio luego de que Trump reiterara declaraciones en las que sugiere tomar el control de Groenlandia “por las buenas o por las malas”, bajo el argumento de la seguridad estratégica y la competencia con otras potencias globales. Estas afirmaciones generaron preocupación entre la clase política y la población local.
Los partidos anunciaron que fortalecerán el diálogo político interno y las relaciones internacionales de Groenlandia, con el objetivo de garantizar que se respete su autonomía y el derecho a la autodeterminación, reafirmando que la soberanía no está en venta ni sujeta a negociación.




