El cantante León Larregui confrontó públicamente a un propagandista alineado al discurso del fascismo yankee, luego de que este difundiera un mensaje en redes sociales en el que celebró y justificó una narrativa de seguridad nacional impulsada por Donald Trump, que presenta a México como un “Estado fallido” dominado por los cárteles y abre la puerta a una escalada de carácter militar.
🚨 MEXICO IN THE CROSSHAIRS
President Trump has just dropped one of the most explosive national-security statements in years:
After claiming 97% of maritime drug routes have been shut down, he says the U.S. will now “start hitting land” to confront the cartels — declaring that… pic.twitter.com/g5WIBTATi8
— Jim Ferguson (@JimFergusonUK) January 11, 2026
En su publicación, el propagandista sostuvo que Estados Unidos “empezará a golpear en tierra” tras asegurar —sin sustento verificable— que el 97 por ciento de las rutas marítimas del narcotráfico han sido cerradas. Bajo esa lógica, afirmó que “los cárteles gobiernan México” y que Washington estaría redefiniendo la llamada “guerra contra las drogas” como una operación de contrainsurgencia, con implicaciones directas para la relación bilateral, la diplomacia y la postura militar de EE. UU.
La respuesta de Laguerri fue directa y contundente. El músico rechazó la narrativa colonial e intervencionista y defendió la soberanía nacional, al tiempo que cuestionó la hipocresía del discurso estadounidense en torno al narcotráfico. “México es un país soberano. ¿Sabes cuántos estadounidenses viven en paz en México? ¿Sabes quiénes son los reyes de los cárteles de la droga en el mundo? Tú. EE. UU.”, escribió.
Mexico is a soberant country, do you know how many americans are living peacefully in Mexico? Do you know who are the kings of the drug Cartels in the world? You. USA. Dont lie and invent stories, we mexicans we will fight you till the end. Green go home.
Green go home!!— Leon Larregui (@LeonBenLarregui) January 11, 2026
Larregui acusó al propagandista de mentir y de construir relatos para justificar agresiones externas, y subrayó que el problema del narcotráfico no puede entenderse sin el papel de Estados Unidos como principal mercado de consumo, proveedor de armas y eje financiero de las redes criminales. “No mientas ni inventes historias”, sentenció, antes de cerrar su mensaje con una consigna de rechazo al injerencismo: “¡Vete a casa!”.
La confrontación se da en un contexto de creciente retórica belicista desde sectores de la ultraderecha estadounidense, que buscan convertir a México en chivo expiatorio de una crisis que tiene raíces estructurales dentro del propio EE. UU. Frente a ello, la postura de Laguerri se suma a las voces que denuncian el uso del discurso de seguridad como pretexto para el intervencionismo, y que reivindican el derecho de México a decidir su rumbo sin amenazas ni tutelajes externos.
El intercambio evidenció, una vez más, la disputa entre dos visiones opuestas: la del poder imperial que busca imponer su narrativa por la fuerza, y la de quienes defienden la dignidad, la soberanía y la verdad frente a la propaganda.




