Miles de personas se congregaron este lunes en una plaza del centro de Teherán y en otras ciudades de Irán para manifestarse en apoyo al gobierno, en medio de un amplio movimiento de protestas internas que representa uno de los mayores desafíos para la República Islámica desde su instauración en 1979.
Las movilizaciones ocurrieron en un contexto de fuerte tensión internacional, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiterara amenazas de una posible intervención militar si continúa la represión en el país. Ante este escenario, el canciller iraní afirmó que Irán está preparado para una guerra, aunque también expresó disposición para entablar negociaciones.
Durante una de las concentraciones, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, aseguró que el país enfrenta una “guerra en cuatro frentes”, que incluye conflictos económicos, psicológicos, militares y una lucha directa “contra terroristas”, en referencia tanto a actores internos como externos.
Por su parte, el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, celebró las manifestaciones y las calificó como un momento histórico. En un mensaje publicado en la red social X, afirmó: “En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso, la gran nación iraní hoy logró una gran hazaña y creó un día histórico”, mensaje que acompañó con una imagen de las movilizaciones difundidas también por la televisión estatal iraní.


