La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fue categórica: una intervención militar de Estados Unidos en territorio mexicano para combatir al crimen organizado no está ni estará sobre la mesa. Así lo dejó claro tras una conversación telefónica con el presidente estadounidense Donald Trump, quien volvió a plantear la posibilidad de enviar tropas a México, propuesta que fue rechazada de manera firme por la Mandataria.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum confirmó que el tema fue abordado directamente en la llamada, la cual tuvo una duración aproximada de 15 minutos y fue solicitada por la propia presidenta luego de que Trump insistiera públicamente —en al menos tres ocasiones— en su intención de desplegar fuerzas militares estadounidenses en México.
“Eso no está sobre la mesa”, respondió sin titubeos al ser cuestionada sobre si había quedado descartada una intervención militar. La presidenta explicó que, aunque el mandatario estadounidense ofreció “ayuda” en materia de seguridad, la postura del Estado mexicano fue clara: la soberanía y la integridad territorial no son negociables.
Sheinbaum detalló que Trump planteó el apoyo bajo el argumento de que sería únicamente si México lo solicitaba. Sin embargo, la respuesta fue tajante. “Le dijimos que hasta ahora estamos muy bien, que no es necesario, que está la soberanía de México y la integridad territorial”, sostuvo. Según relató, el presidente estadounidense no insistió más en el tema.
La Jefa del Ejecutivo subrayó que la cooperación entre ambos países continuará, pero siempre dentro de los márgenes del respeto mutuo y la soberanía nacional. “Seguiremos colaborando en el marco de nuestra soberanía”, reiteró, marcando una línea clara frente a cualquier intento de injerencia.
Durante la llamada, Sheinbaum también expresó el rechazo de México a la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela. Explicó que Trump le pidió su opinión sobre la actuación de Washington en ese país sudamericano, a lo que ella respondió citando la Constitución mexicana y su principio histórico de no intervención.
“Le dije que nuestra Constitución es muy clara: no estamos de acuerdo con las intervenciones”, afirmó. La conversación sobre Venezuela no se extendió más allá de ese punto, y la presidenta aclaró que no se abordó el tema del presunto secuestro del presidente Nicolás Maduro ni la situación de Cuba, asuntos que podrían discutirse en otro momento.
No obstante, Sheinbaum dejó abierta la posibilidad de que México actúe como un canal diplomático entre Estados Unidos y Cuba, siempre y cuando ambas partes estén de acuerdo. “México está en la mejor posición para poderlo hacer, pero evidentemente tiene que ser aceptado por las dos partes”, puntualizó.
En materia de seguridad, la presidenta destacó que Trump reconoció los avances logrados por México en el combate al crimen organizado durante el último año. Aunque el mandatario estadounidense consideró que “se puede hacer más”, Sheinbaum coincidió en que el trabajo continúa y que los resultados están a la vista.
Finalmente, informó que el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, estuvo presente en Palacio Nacional la mañana de este lunes, aunque no participó directamente en la llamada telefónica. Posteriormente, se reunió con la presidenta para comentar los alcances de la conversación y dar seguimiento a la cooperación bilateral.
Con esta postura, Claudia Sheinbaum reafirma una política exterior basada en la autodeterminación de los pueblos, el respeto a la soberanía y la cooperación sin subordinación, marcando distancia de cualquier intento de intervención extranjera en los asuntos internos de México.


