El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, afirmó que la isla ártica prefiere seguir siendo parte del Reino de Dinamarca y no convertirse en un territorio de Estados Unidos, en un claro rechazo a las recientes presiones de Washington.
En una conferencia de prensa conjunta con la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, Nielsen declaró: “Groenlandia no está en venta. Si tenemos que elegir entre Estados Unidos y Dinamarca ahora mismo, elegimos a la segunda”. La declaración subraya la voluntad de preservar la identidad, cultura y autonomía de la isla, que cuenta con unos 56 mil habitantes.
Las tensiones se han intensificado tras insistencias del presidente estadounidense Donald Trump de que Groenlandia podría quedar bajo control de EE. UU. “De una forma u otra”, señaló Trump, generando inquietud entre aliados europeos.
La postura groenlandesa ha generado inquietud entre los países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), ya que un intento de expansión estadounidense sobre la región ártica podría tener “graves repercusiones” para las relaciones entre Estados Unidos y Europa.
En respuesta a estas tensiones, los ministros de Asuntos Exteriores de Groenlandia y Dinamarca solicitaron una reunión con representantes del gobierno estadounidense para discutir el tema cara a cara, en un intento de calmar las preocupaciones sobre el futuro geopolítico del territorio.


