Ciudad de México a 11 febrero, 2026, 7: 10 hora del centro.
Ciudad de México a 11 febrero, 2026, 7: 10 hora del centro.

La nueva de Loret: AMLO usó a Maduro para desviar la atención del Tren Interoceánico

Carlos Loret de Mola volvió a hacer lo que mejor sabe: armar una teoría de conspiración y presentarla como periodismo serio. Esta vez, asegura que Andrés Manuel López Obrador “usó” la caída de Nicolás Maduro para desviar la atención de una tragedia ferroviaria y de supuestos actos de corrupción de sus hijos en el Tren Interoceánico. Nada mal para alguien que siempre acusa “cortinas de humo”… mientras fabrica una nueva.

Según Loret, todo fue un ajedrez político milimétrico: una operación militar en Venezuela, una carta a Donald Trump y, ¡voilà!, México distraído. El problema es que la realidad no suele acomodarse tan bien a los guiones de Latinus. Pensar que un Expresidente puede mover la agenda internacional, el debate público nacional y una crisis geopolítica solo para tapar una columna es, cuando menos, una fantasía de escritor frustrado.

Loret insiste en que AMLO reapareció no por principios, soberanía o política exterior, sino para “echar gasolina” al tema Maduro. Curioso: cuando el gobierno habla de México es propaganda; cuando habla del mundo, también es propaganda. Todo cabe en la misma bolsa… si la columna necesita rellenarse.

El periodista recicla audios viejos, personajes conocidos y acusaciones que ya fueron respondidas públicamente, pero que él presenta como “bombas” recién descubiertas. El descarrilamiento del Tren Interoceánico, una tragedia real que merece investigación y respeto, es usado por Loret no para exigir justicia, sino como combustible para su narrativa obsesiva contra López Obrador.

Al final, la acusación estrella es que en “cualquier gobierno decente” esto sería un escándalo. Lo dice alguien que jamás aplicó ese estándar cuando trabajó al amparo del poder, los contratos oficiales y los montajes televisivos.

Loret no investiga: editorializa. No informa: especula. Y no analiza: proyecta. Pero eso sí, cada semana se presenta como víctima… mientras se burla de la inteligencia del público.

Etiquetas

Facebook
Twitter
LinkedIn