La edición 38 de los Premios del Cine Europeo, celebrada en Berlín, estuvo marcada por fuertes posicionamientos políticos. Uno de los momentos más comentados ocurrió cuando la actriz, directora y guionista noruega Liv Ullmann, reconocida con el Premio a la Trayectoria Europea, cuestionó públicamente a la líder opositora venezolana María Corina Machado por ceder su Premio Nobel de la Paz al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Durante su discurso, Ullmann expresó su desconcierto por el acto: “Soy noruega. Le damos el Premio Nobel a alguien que lo merecía y, de repente, ese Premio Nobel va a otra persona. Es tan extraño”, afirmó al recibir el galardón de manos de Juliette Binoche, presidenta de la Academia del Cine Europeo.
La actriz también recordó que el Comité Noruego del Nobel cuenta con mecanismos legales para revocar el premio en caso de uso indebido. “Si se hace un mal uso del Premio Nobel, te lo quitamos. Así que alguien en Estados Unidos podría estar muy decepcionado”, dijo, en clara alusión a Trump.
Ullmann, de 87 años y protagonista de clásicos como La hora del lobo y Vergüenza, subrayó el papel del cine en un contexto global “extraño, aterrador y difícil”, y llamó a reconocer que “no existen ‘los otros’ en este mundo”.
La gala también fue escenario de otras denuncias. El director iraní Jafar Panahi, condenado recientemente a prisión por “propaganda contra el sistema”, criticó el silencio internacional frente a la situación en Irán y denunció que en las últimas dos semanas se registraron 12 mil muertes en su país. Su hija, Solmaz Panahi, apareció en la alfombra roja con un parche que decía #FreeIran.
En el apartado cinematográfico, la gran ganadora de la noche fue la película noruega Valor sentimental (Sentimental Value), de Joachim Trier, que obtuvo seis premios, incluidos Mejor película y Mejor dirección.


