El retorno de Donald Trump a la Casa Blanca provocó un viraje drástico en la percepción que tiene la población mexicana sobre Estados Unidos, al registrarse un deterioro sin precedentes en la opinión pública respecto al país vecino y a su presidente, en contraste con el último año de gobierno de Joe Biden.
De acuerdo con un estudio del Centro de Investigaciones Pew, con sede en Washington, siete de cada diez mexicanos expresan actualmente una opinión negativa sobre Estados Unidos, cuando en 2024 esa proporción era de apenas tres de cada diez. El cambio refleja una caída abrupta en la percepción positiva hacia la nación del norte tras el inicio del segundo mandato del republicano.
El informe detalla que 69 por ciento de los encuestados en México tiene una imagen desfavorable de Estados Unidos, frente a 29 por ciento que mantiene una opinión positiva. Un año antes, los resultados eran prácticamente inversos: 61 por ciento se manifestaba favorablemente y 33 por ciento de manera negativa, lo que representa una pérdida de 32 puntos porcentuales en la percepción positiva.
El Centro Pew subraya que, entre los 24 países incluidos en el estudio, México es la nación donde más se deterioraron las opiniones tanto sobre Estados Unidos como sobre su mandatario, en comparación con los resultados obtenidos en 2024, cuando aún gobernaba Biden.
En cuanto a la figura de Donald Trump, el rechazo es todavía mayor. El análisis señala que 91 por ciento de los mexicanos tiene poca o ninguna confianza en que el presidente estadounidense actúe de manera correcta en asuntos internacionales. Esta cifra supera ampliamente los niveles de desconfianza registrados hacia Biden en su último año de gestión, cuando 60 por ciento manifestó no confiar en él.
El estudio atribuye este desplome en la percepción a la narrativa y a las políticas impulsadas por Trump, particularmente su discurso hostil hacia los migrantes, con énfasis en la población mexicana, el endurecimiento de las acciones contra personas en situación migratoria irregular, el cierre de vías de migración legal y una estrategia marcada por amenazas, tanto en materia comercial —con advertencias arancelarias— como en el ámbito de la seguridad, incluyendo declaraciones sobre una posible intervención militar en territorio mexicano.
La política migratoria del republicano también concentra altos niveles de desaprobación. Según el sondeo, 87 por ciento de los mexicanos tiene poca o ninguna confianza en la manera en que Trump maneja este tema. Además, 68 por ciento considera que Washington está haciendo un mal trabajo en la atención a las personas migrantes que solicitan asilo en la frontera entre México y Estados Unidos.
Dentro de ese grupo, uno de cada cuatro encuestados —equivalente a 26 por ciento— calificó como “muy mala” la gestión de la frontera sur estadounidense bajo la administración de Trump, lo que confirma el amplio rechazo que genera su política migratoria entre la población mexicana.


