Luego de que se precisara que la vivienda adquirida por la presidenta municipal de Tepic, Geraldine Ponce, fue comprada mediante un crédito hipotecario debidamente declarado y documentado, la atención se ha desplazado hacia la forma en que el tema fue amplificado en el entorno digital.
De acuerdo con información recabada por su equipo, la difusión del señalamiento presenta patrones atípicos de propagación, compatibles con el uso de servicios profesionales de posicionamiento y amplificación de contenidos en redes sociales y plataformas digitales. Señalan que no se trató de reacciones orgánicas, sino de una narrativa impulsada de manera coordinada.
La revisión se enfoca ahora en identificar a la empresa especializada que habría participado en esta estrategia y, posteriormente, en determinar el origen del financiamiento detrás de la campaña. El análisis, subrayan, se realiza con criterios técnicos y sin adelantar conclusiones.
El aspecto patrimonial —la adquisición de una vivienda a crédito como patrimonio familiar— quedó acreditado. La investigación en curso busca establecer si el caso fue utilizado como pretexto para una operación de desgaste digital con fines políticos.


