El Diputado federal Arturo Ávila alzó la voz para poner en evidencia lo que calificó como una forma frívola, superficial y profundamente irresponsable de ejercer el poder por parte de la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, a quien acusó de vivir obsesionada con la imagen en redes sociales mientras abandona su obligación central: gobernar.
En un mensaje difundido en la red social X, Ávila señaló que la edil se ha convertido en “la alcaldesa del TikTok”, una figura más preocupada por los filtros, la pose y la viralidad que por atender los problemas reales de la demarcación que administra. Para el legislador, esta conducta no es menor, sino un síntoma de una banalización peligrosa de la política.
Ávila dejó en evidencia, además, el desprecio que —afirmó— Rojo de la Vega muestra hacia la voluntad popular. Recordó que 211 mil 900 personas han votado históricamente por él, una cifra que supera la votación que llevó a la alcaldesa al cargo y que, subrayó, representa mucho más que números: personas con nombre, apellido y expectativas de un proyecto político que pone a la gente en el centro.
“Para ella esas personas representan un cero”, denunció el diputado, al contrastar su visión con la que dijo ejercer como legislador federal. Ávila fue enfático en señalar que incluso quienes no votaron por él merecen respeto y consideración, algo que —advirtió— jamás podría trivializarse ni siquiera en tono de burla.
En su posicionamiento, el Legislador marcó una línea política clara al afirmar que Rojo de la Vega “representa justo lo que Morena no es”, una crítica que apunta no sólo a diferencias partidistas, sino a una concepción opuesta del servicio público. Mientras él reivindica un proyecto con enfoque social, acusó a la alcaldesa de reducir la política a una vitrina personal.
Pero el señalamiento más grave va más allá de la imagen. Ávila dejó al descubierto lo que describió como una operación digital sistemática impulsada desde el entorno de Rojo de la Vega. De acuerdo con el diputado, la alcaldesa estaría detrás de cuentas que atacan de manera constante a la Presidenta de México y a Claudia Sheinbaum, utilizando redes coordinadas para posicionar tendencias artificiales.
Según Ávila, esta estrategia incluye desde cuentas automatizadas —bots— hasta nodos de activación que operan de forma sincronizada para amplificar mensajes de confrontación, desprestigio y desinformación. El objetivo, sostuvo, no es el debate público, sino la manipulación del clima digital y el golpeteo político permanente contra el proyecto de la Cuarta Transformación.
El Diputado advirtió que este tipo de prácticas evidencian una forma de hacer política basada en el engaño y la simulación, donde las redes sociales dejan de ser un espacio de diálogo para convertirse en herramientas de ataque orquestado.
El mensaje de Ávila cerró con una frase cargada de sentido político y electoral: “El que ríe al último, ríe mejor. Nos vemos en 2027”, una advertencia que deja claro que el señalamiento no es coyuntural, sino parte de una disputa de fondo sobre el rumbo, los valores y las prácticas del poder.


