El Gobierno de México presentó el Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar 2026-2030, un proyecto estratégico que contempla una inversión de 5.6 billones de pesos en obras públicas hasta el año 2030, con el objetivo de detonar el crecimiento económico y fortalecer el desarrollo nacional, informó el secretario de Hacienda, Edgar Amador.
Durante la conferencia mañanera encabezada por la Presidenta Claudia Sheinbaum, el titular de Hacienda explicó que la mayor parte de la inversión se concentrará en el sector energético, así como en ferrocarriles, carreteras, puertos y otras áreas clave, lo que permitiría impulsar el Producto Interno Bruto hasta en 3 por ciento.
Amador detalló que solo en 2026 se destinará a infraestructura un monto equivalente al 2.5 por ciento del PIB, gracias a un incremento en el gasto público de 722 mil millones de pesos, marcando uno de los esfuerzos de inversión más importantes de las últimas décadas.
De acuerdo con Hacienda, el 54.15 por ciento de los recursos se destinará a energía, seguido de trenes (15.63%), carreteras (13.93%), salud (6.48%), puertos (6.23%), agua (2.83%), educación (0.34%) y aeropuertos (0.04%).
La Presidenta Sheinbaum subrayó que la mayor parte de la inversión será pública, aunque también se contemplan esquemas mixtos en los que el Estado mantendrá participación mayoritaria, a diferencia de las Asociaciones Público-Privadas del periodo neoliberal. Estos proyectos estarán bajo la supervisión de un nuevo Consejo de Planeación Estratégica de la Inversión, encabezado por la propia mandataria, para garantizar seguimiento físico y financiero.
Finalmente, el Secretario de Hacienda adelantó que en los próximos días se enviará al Congreso una iniciativa de ley para articular los vehículos de inversión, mientras que las inversiones específicas —como Pemex, gas y proyectos con la iniciativa privada— se presentarán de manera escalonada en las siguientes semanas.


