Organizaciones civiles y activistas exigieron a la NFL garantizar la seguridad de los asistentes al Supertazón y evitar la presencia de operativos migratorios durante el evento, ante preocupaciones por posibles acciones que generen temor entre comunidades migrantes y trabajadores del estadio.
Más de 180 mil personas respaldaron una petición dirigida a la liga para que refuerce protocolos de protección al público y deje claro que el espectáculo deportivo no debe convertirse en espacio para acciones de control migratorio.
Voceros de los colectivos señalaron que el partido debe centrarse en el deporte y el entretenimiento, no en operativos que —afirman— podrían provocar tensión e intimidación entre los asistentes.
Ante la polémica, directivos de seguridad de la NFL indicaron que no están contempladas redadas ni intervenciones migratorias como parte del dispositivo del evento y que el esquema será similar al de ediciones anteriores.
El debate ocurre en medio de un contexto de alta sensibilidad sobre políticas migratorias en Estados Unidos y de gran expectativa por la final, que concentrará a decenas de miles de aficionados.


