En un referéndum histórico, los ecuatorianos rechazaron por 61 % la instalación de bases militares estadounidenses en el país, pese al apoyo del presidente Daniel Noboa, quien había impulsado la medida asegurando que fortalecería la seguridad frente al narcotráfico.
Con más de 98 % de los votos escrutados, la ciudadanía dio un revés al joven mandatario, cuya popularidad se ha visto golpeada por violencia creciente, prisiones fuera de control, escasez de medicinas y polémicas medidas fiscales. La propuesta incluía la posible ubicación de bases incluso en las islas Galápagos, generando alarma por su valor ambiental y turístico.
Analistas señalan que el rechazo refleja más la desconfianza interna en Noboa que un descontento con Estados Unidos, recordando que Ecuador ha sufrido un incremento de homicidios y crisis humanitarias locales durante sus dos años de gobierno. El resultado demuestra que la población prioriza soberanía y credibilidad administrativa por encima de promesas de cooperación militar extranjera.


