El Presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, criticó la reunión convocada en Miami por el Mandatario estadounidense Donald Trump, a la que calificó como una “pequeña cumbre reaccionaria y neocolonial” que, afirmó, busca legitimar la intervención militar de Estados Unidos en asuntos internos de América Latina.
A través de un mensaje en redes sociales, Díaz-Canel señaló que el encuentro —al que asistieron gobiernos de derecha de la región— compromete a los países participantes a aceptar el uso de la fuerza militar estadounidense para enfrentar problemas internos, lo que consideró una amenaza para la soberanía regional.
El mandatario cubano advirtió que esta postura contradice la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, firmada en La Habana en 2014, y representa un retroceso para los esfuerzos de integración regional.
Durante la reunión, Trump afirmó que el gobierno cubano “vive sus últimos momentos” y aseguró —sin ofrecer detalles— que La Habana estaría en negociaciones con el secretario de Estado Marco Rubio. Las autoridades cubanas han rechazado reiteradamente esas versiones.
Por su parte, el canciller de la isla, Bruno Rodríguez Parrilla, calificó el documento firmado en la cumbre como “servil y deshonroso”, al considerar que promueve el uso de la fuerza militar como herramienta para enfrentar problemas de seguridad interna en los países de la región.
El gobierno cubano sostuvo que este tipo de iniciativas revive viejas lógicas de subordinación en el continente y advirtió que América Latina debe defender su soberanía y resolver sus desafíos sin imposiciones externas.






